El lado negativo: comparación, sobreinformación y ansiedad
Existe, por otro lado, el uso pasivo de redes sociales. Este término se refiere a no comentar, postear o chatear, es decir, no interactuar con otros, lo que lleva a sentimientos de soledad y exclusión. El siguiente paso es el estrés, y aunque las redes pueden generar estrés en general, una ansiedad exacerbada puede causar problemas de gestación al estar embarazada.
Esto va de la mano con un uso excesivo, la dificultad para desconectarse y el miedo a perderse contenido (FoMO), que se relacionan con más estrés prenatal.
¿Qué más se considera negativo? 👎
Comparaciones: Seguir cuentas que generan una comparación constante con embarazos “perfectos”, cuerpos idealizados o experiencias idealizadas puede producir culpa, inseguridad y ansiedad. Además, pueden llegar a hacerte sentir insegura sobre tus decisiones como futura madre.
Esto es especialmente preocupante si las comparaciones empiezan a concentrarse en el cuerpo. Algunos contenidos se enfocan en la idea de ser “buenas o mejores madres” por no subir mucho peso en el embarazo o poder bajar de peso rápidamente en el postparto. Al ver este contenido, podrías comenzar a internalizarlo y caer en prácticas que dañen tu cuerpo y al de tu bebé.
Sobrecarga de información: Demasiada información aumenta el estrés, sobre todo cuando se usan las redes como principal fuente de información médica. Algunos estudios incluso relacionan el uso compulsivo de redes con más ansiedad, depresión y estrés prenatal.
Pero no te preocupes, la clave está en elegir qué consumir, seguir cuentas confiables y notar cómo te hace sentir lo que ves.