¡Ojo aquí! Señales que NO son por los dientes
Es fácil culpar a los dientes de todo lo que le pasa al bebé, pero hay tres señales claras en las que no debemos confiarnos. Si notas esto, lo mejor es dejar los dientes de lado y llamar a su pediatra:
• Fiebre alta (más de 38 °C): La dentición puede hacer que tu bebé esté un poquito más "calientito" de lo normal, pero una fiebre real nunca es por un diente.
• Diarrea o vómitos: El mito dice que es por tragar tanta saliva, pero la ciencia nos dice que no. Si tiene la pancita suelta, lo más seguro es que sea un virus pasajero.
• Un llanto que no para con nada: Si notas que tu pequeño llora de forma inconsolable y no logras calmarlo ni con brazos ni con frío, podría tener una molestia en otro lado, como una otitis (infección de oído), que es súper común a esta edad.